Soluciones de formulación individualizadas
Plastisoles para requisitos especializados
Desarrollo y adaptación según las especificaciones del cliente
ATF Ammendorfer Plastisole desarrolla fórmulas que se adaptan exactamente a los requisitos de la aplicación respectiva. Ya sea la modificación de sistemas existentes o un desarrollo completamente nuevo, cada material se crea teniendo en cuenta las condiciones reales del proceso y los objetivos técnicos.
Parámetros como el grado de dureza, la viscosidad, el tono de color o la resistencia química se definen con precisión y se prueban en condiciones prácticas. Todos los resultados se documentan y se aprueban para garantizar una integración segura en los procesos de producción existentes.
De este modo, se crean soluciones que combinan el rendimiento técnico y la seguridad normativa, funcionan de forma fiable y reproducible y se desarrollan en estrecha colaboración con nuestros socios.
Desde el ensayo hasta la producción en serie
Cada desarrollo en ATF Ammendorfer Plastisole sigue un proceso claramente definido que va desde la muestra de laboratorio hasta la aprobación para la producción en serie, pasando por las pruebas prácticas. En estrecho intercambio con los departamentos especializados de nuestros clientes, se crean fórmulas que combinan la precisión técnica, la eficiencia económica y las propiedades de procesamiento estables.
Cada paso del desarrollo se documenta, se valida y se prueba cuidadosamente en condiciones reales de producción. De este modo, se crean materiales que pueden integrarse de forma fiable en los procesos industriales, ofrecen resultados constantemente a largo plazo y refuerzan la confianza en la seguridad de los procesos.
Flexibilidad en cada fase de producción
ATF Ammendorfer Plastisole fabrica con gran flexibilidad, desde lotes piloto hasta pequeñas series y grandes cantidades industriales. Los cortos procesos de toma de decisiones y los procesos coordinados permiten realizar ajustes de forma rápida y precisa.
Cada lote se produce con una documentación completa y trazabilidad para garantizar la coherencia técnica y la seguridad normativa. El desarrollo, el laboratorio y la producción trabajan en estrecha colaboración para que cada solución pueda procesarse de forma estable y mantenga sus propiedades definidas durante todo el proceso.
Resultados planificables gracias a un desarrollo controlado
Cada fórmula se desarrolla y se valida en ATF Ammendorfer Plastisole según procedimientos de prueba definidos. Parámetros como el comportamiento de flujo, la elasticidad y la adherencia se miden y se documentan en condiciones prácticas.
Los datos obtenidos se incorporan directamente a la optimización de los sistemas y garantizan que cada adaptación siga siendo técnicamente comprensible y auditable. Este procedimiento metódico crea transparencia en el proceso de desarrollo, garantiza resultados reproducibles y refuerza a largo plazo la estabilidad del proceso en la producción.
Preguntas frecuentes sobre fórmulas individuales
¿Cómo se desarrolla una fórmula individual?
El desarrollo de una fórmula personalizada se realiza en un proceso de varios pasos y orientado a la práctica. En primer lugar, se analizan todos los parámetros relevantes para el proceso, como la temperatura de procesamiento, el tiempo de permanencia, el rango de viscosidad, las condiciones de curado y la calidad del sustrato. Sobre la base de estos datos, definimos junto con el cliente los valores objetivo y las expectativas de funcionamiento, como la elasticidad, la resistencia a los productos químicos o la estructura de la superficie. A continuación, se crea una muestra de laboratorio que se prueba en condiciones reales, por ejemplo, en el proceso de inmersión, fundición o revestimiento. Una vez superadas con éxito las pruebas y los ensayos prácticos (mecánicos, térmicos, químicos), se aprueba la producción en serie, incluida la documentación completa de todos los datos de prueba y desarrollo.
¿Cuánto tiempo dura el desarrollo hasta la aprobación?
La duración del desarrollo depende de la complejidad de los requisitos y del número de ciclos de prueba. Por lo general, oscila entre dos y seis semanas. Este período abarca todas las fases, desde la creación de la fórmula hasta la evaluación de los resultados, la documentación y la aprobación para la producción en serie, pasando por las pruebas de laboratorio y la producción de muestras. En el caso de proyectos urgentes, se pueden realizar procesos acelerados sin comprometer la calidad ni la trazabilidad.
¿Pueden seguir funcionando las instalaciones existentes sin cambios?
En la mayoría de los casos, ¡sí! Nuestros compuestos se desarrollan de tal manera que pueden integrarse de forma neutral en los entornos de producción existentes. Esto significa que no es necesario adaptar los parámetros de la instalación ni la tecnología de la máquina. Las propiedades del material, como el comportamiento de flujo, el punto de gelificación o la temperatura de curado, etc., se adaptan exactamente a los procesos existentes. De este modo, la nueva fórmula puede utilizarse directamente sin que se vea afectado el funcionamiento actual ni se generen costes de adaptación.
¿Cómo se documentan los requisitos de prueba?
Todas las pruebas, los valores medidos, las aprobaciones y los parámetros del proceso se documentan de forma auditable y se almacenan en un sistema central. Esta trazabilidad abarca tanto la fase de laboratorio como la producción en serie. Cada paso, es decir, desde el lote de materia prima hasta el protocolo de aprobación, es totalmente trazable. De este modo, la documentación cumple no solo las normas de calidad internas, sino también los requisitos específicos del sector según las normas ISO y GMP.
¿Son posibles las cantidades pequeñas?
¡Sí! Para series de pruebas, instalaciones de ensayo o aplicaciones especiales, producimos pequeños lotes a partir de 5 kg, por supuesto, con los mismos estándares de calidad y prueba que las producciones en serie. De este modo, las nuevas fórmulas pueden evaluarse en el propio entorno de proceso antes de encargar cantidades mayores. Esta flexibilidad reduce los riesgos de desarrollo y permite coordinar de forma óptima el material y el proceso en una fase temprana.